A veces abres la puerta y entra con el sábado
un vientecillo de abril que remueve los años
a mí me encuentra de espalda mirando mis manos
y roza la flor del mantel con sus labios helados.
Parece que todo está igual pero algo ha cambiado
algo se queda en el aire y nos ha interpretado
tal vez las pequeñas palabras de un libro cerrado
o es sólo el aliento del mar como un pétalo blanco
Las viejas de donde nací cuando entraba este viento
decían que estaban pensando en nosotros los muertos
hacían tres cruces al aire y guardaban silencio
ahora podemos pensar que tal vez sea cierto
pero recuerda que el viento es del reino del tiempo
una de las siete llaves de todo lo eterno
él sabe cuando te quiero y nos deja en secreto
un ángel despierto en tus ojos arregla el florero.
"Yo digo que el alma no es más que el cuerpo, y digo que el cuerpo no es más que el alma, y que nada ni siquiera Dios, es más grande a los ojos de cada uno que sí mismo, y que cualquiera que haga doscientos metros sin amor va a sus propios funerales vestido con su mortaja." W. Whitman.
jueves
Odio al mundo entero
Hoy, desperté odiando al mundo y a mí misma.
Aunque no dormí mucho, mi cama tenía signos de alguna batalla que yo no recuerdo haber vivido, pero sé que ayer se rompió la tregua y que en mi mundo, no volverá a salir el sol.
Desnuda o de etiqueta, saboreo una vez más el amargo sabor del fracaso.
Aunque no dormí mucho, mi cama tenía signos de alguna batalla que yo no recuerdo haber vivido, pero sé que ayer se rompió la tregua y que en mi mundo, no volverá a salir el sol.
Desnuda o de etiqueta, saboreo una vez más el amargo sabor del fracaso.
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